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Desde Qué Edad Viajar con Chicos a Orlando

Una de las preguntas más recurrentes para papás que están comenzando a imaginar un viaje a Walt Disney World y Orlando con sus hijos pequeños.

En esta sección todas las herramientas para contestarla y definir desde qué momento es lógico subirse con los peques a un avión hacia la aventura mágica.

PANORAMA

Esta sección fue pensada para familias que están considerando organizar su viaje a Orlando y Walt Disney World y uno o más de sus hijos son niños pequeños, de muy poca edad.

Para precisar correctamente a qué nos referimos cuando hablamos de niños pequeños: estamos considerando bebés y preescolares y escolares de primeros años, es decir menores de 9 años.

Desde aproximadamente los tres años los niños ya poseen una madurez que les permite pedir, interesarse y hasta asustarse por el mayor entendimiento con muchas de las actividades que ofrece el mundo mágico de Orlando.

También recordarán gran parte de su viaje cuando sean mayores, la experiencia es muy intensa.

Los bebés de uno y dos años disfrutarán del colorido del entorno, la música siempre sonando y del ambiente de felicidad que la familia completa le transmita a cada paso. Generalmente además se fascinan con los personajes y quieren pellizcarlos y abrazarlos.

Las edades consideradas lejos de ser rígidas son sumamente flexibles: junto a la edad real existe una maduración diferente en cada uno de los niños, serán en definitiva siempre papá y mamá quienes determinen si su hijo puede disfrutar del mágico mundo de Disney y Orlando o si el viaje aún no es una buena idea.

Organizamos esta primera sección con las preguntas esenciales que los papás deberán contestar antes de tomar la decisión final.

DESDE QUÉ EDAD LLEVAR A LOS CHICOS A DISNEY

La pregunta es objeto de interminables debates en foros de discusión y guías de turismo.

Por supuesto la respuesta no es única y cada experiencia parece ser contundente para aportar un punto de vista.

El problema es, justamente, que cada vivencia es diferente y lo que parece indiscutible desde una perspectiva, se torna fácilmente objetable desde la perspectiva opuesta.

Hemos experimentado personalmente en viajes propios lo que significa visitar Disney y Orlando con niños muy pequeños de distintas edades: 10 meses, un año y medio, tres años y medio, cuatro, cinco, siete y nueve años.

Esa experiencia personal ha sido maravillosa en todos los casos, tanto los niños como sus padres disfrutan enormemente del viaje.

Sin embargo el relato que transcribimos a continuación cuenta una experiencia totalmente distinta y también usual en viajes a Disney:

Llegamos el lunes al Pop Century, dejamos el equipaje y como no estaba lista la habitación partimos hacia Magic Kingdom, debía hacer algo más de 30 grados pero con la cantidad de gente que encontramos en el parque me parecían 40. Clarita tiene 4 años y comenzó a llorar por cualquier cosa del cansancio, no había menos de 45 minutos de espera para cualquier atracción y yo empecé a preguntarme en qué estaba pensando cuando armé el viaje para las vacaciones de invierno nuestras. Dimos una vuelta y decidimos ir a comer, intentamos en Cosmic Rays pero las mesas estaban todas ocupadas, Clarita seguía llorando y me pedía upa, todavía no habíamos comprado el cochecito. Nahuel, el más grande, empezó a fastidiarse porque no podía ir a ningún juego y peleaba con su hermanita. Finalmente pudimos comer y yo miraba el reloj para que se hiciera la hora en que nos dijeron que la habitación estaría disponible. Mi marido me miraba con cara de reproche. A las 16 hs pegamos la vuelta luego de dar sólo un paseo por algunas tiendas y estar más de media hora en la cola de autógrafos de Woody de Toy Story. Nos quedamos un rato largo en el hotel y después paseamos a la tarde por Disney Springs, nos fuimos a dormir temprano. Luego, las cosas en el viaje se fueron acomodando de a poco con el pasar de los días, pero si tuviera que programar de nuevo el viaje con la nena tan chiquita en temporada alta lo pensaría dos veces.

No es para asustarse pero situaciones como las narradas arriba no son tan infrecuentes entre los papás de niños chicos.

Hay buenas experiencias y malas experiencias, sin embargo cuando se observan ciertas reglas específicas el porcentaje de experiencias buenas, muy buenas y excelente se dispara mientras que el porcentaje de experiencias regulares o malas baja notoriamente.

Nuestra posición es clara:

Todas las familias, aún aquellas con niños muy pequeños o bebés, pueden viajar a Orlando y especialmente visitar Walt Disney World.

Para que el viaje sea inolvidable por buenas razones, deberán tomar los siguientes recaudos:

  • Evitar fechas de extremo calor
  • Evitar fechas de altas multitudes
  • Recorrer al ritmo de familias con niños y no a ritmo de maratonistas
  • Adoptar una actitud positiva ante seguros contratiempos que podrán surgir
  • Seguir los consejos de la sección “Reglas básicas para viajar con niños” de nuestra web.

En definitiva, todas las familias aún con chicos muy chiquitos pueden ir a Disney y pasarla increíblemente bien, para eso sólo deben conocer los consejos y datos que aportamos en esta sección y aplicarlos en la mayor medida posible durante el viaje.

CUANDO IR CON PEQUEÑITOS A DISNEY

Los mejores meses para ir a Disney World con niños pequeños son: Mayo, fines de Septiembre, Octubre, primera quincena de Noviembre y primer quincena de Diciembre.

Enero y la primera mitad de Febrero también son adecuados aunque pueden sufrir algunos días de temperaturas demasiado bajas.

Todas estas fechas tienen en común dos factores esenciales:

  • No sufrirán temperaturas medias mayores a los 25 grados. Esto que implica que en ningún caso el clima debiera ser un factor que pueda afectar la salud o el ánimo de los chiquititos. En los meses de frío (enero, febrero y en menor medida la primera quincena de diciembre) el abrigo solucionará las cosas.
  • No se toparán con multitudes inmanejables.

El exceso de gente provoca stress en adultos pero mucho más en niños pequeñitos. Además la espera excesiva en las atracciones genera una ansiedad que es mejor evitar.

CUANTO TIEMPO IR CON PEQUEÑITOS A DISNEY

Con chicos el ritmo de recorrido es necesariamente más lento.

Desde este sitio web proponemos un andar relajado no sólo por necesidad sino también por conveniencia: nada de correr, nada de permanecer más de 5 o 6 horas seguidas en el parque.

La conclusión inmediata que deriva de los consejos anteriores es que necesitarán más tiempo para ver lo mismo.

Si quieren recorrer y conocer un buen porcentaje de lo que Disney y Orlando tienen para ofrecer el viaje mínimo con chicos pequeños debe tener una duración de al menos ocho días e idealmente una extensión aún más larga de entre 10 y 12 días.

DONDE HOSPEDARSE CON PEQUEÑITOS EN DISNEY

La movilidad se vuelve un tanto más trabajosa con niños pequeños en el grupo.

Hospedarse dentro de Disney traerá más comodidad y accesibilidad para trasladarse y menos desperdicio de tiempo al ir y volver del parque al hotel cuando realicemos un necesario descanso en el medio del día.

CON AUTO O SIN AUTO AL VIAJAR CON PEQUEÑITOS

Para contestar la pregunta hay que considerar si el hotel está dentro de Disney y si viajarán con un único pequeñito o si la aventura la emprenderán con dos o tres de ellos.

Si el niño es uno sólo y se quedan adentro, pueden arreglarse con el transporte de Disney, si son dos o más recomendamos alquilar auto aún quedándose dentro de Walt Disney World.

Si necesariamente deben hospedarse afuera, el automóvil se vuelve una necesidad cualquiera sea la cantidad de chicos en el grupo.

PARQUES A VISITAR CON PEQUEÑITOS

Los parques Disney son sin duda los más amigables para los más chiquititos y donde mejor la pasarán.

Los parques Universal tienen muy buenas atracciones, playgrounds, personajes y shows dedicados a ellos. Aunque la cantidad de oferta es menor a la de Disney, allí están los superhéroes de Marvel, los Minions de Mi Villano Favorito y Harry Potter, ídolos de muchos chicos.

Sea World y Bush Gardens son atractivos para los chicos en todo lo que se vincule al contacto con los animales. En conclusión: Disney imperdible, Universal muy recomendable, Sea World y Bush Gardens sólo si sobra el tiempo.

Párrafo aparte merece el parque Legoland, pensado para los más pequeños y siempre una buena idea si la familia ha armado el viaje en torno a ellos.

Para elegir los tickets Disney, recomendamos evitar la opción Hooper (a excepción de viajes muy cortos) ya que el ritmo de recorrido que imponen los niños no tiene sentido contratar la opción de “salto” de un parque a otro en el mismo día.

Si viajarán en mayo, fines de septiembre u octubre y el clima acompaña pueden pensar en visitar los parques de agua de Disney. En ese caso, será a través de un acceso individual si el cronograma destina sólo una visita o con el adicional Hopper Plus si la idea es concurrir varias veces.

Volcano Bay es una alternativa también divertida para los chicos en la vereda de Universal. Una buena idea puede ser pensar un hospedaje en Cabana Bay si ese parque de agua se transforma en el enfoque principal del viaje.

Recuerden que los menores de tres años en ningún caso pagan tickets para ingresar a los parques y que los chicos son considerados “menores” hasta los 9 años y pagan ticket de adulto de 10 años en adelante.

FACTOR X: Círculos

Siempre recuerden que los niños son esponjas que absorben, por sobre todas las cosas, el ánimo de sus papás.

Si se muestran frustrados y fastidiados porque no alcanzaron a llegar a un desfile, porque se perdieron una atracción o debieron quedarse un rato más en el hotel hasta que el niño esté listo para salir, el círculo vicioso habrá iniciado:

el chico se pondrá de mal humor, llorará, se encaprichará y provocará aún más frustración y vuelta a empezar.

Al contrario, una sonrisa, comprensión, diversión, admiración de lo bello del momento vivido generará un círculo virtuoso coronado con muchísimas carcajadas del chiquitín.

ViajeroMagico.com