La fábula detrás del parque cuenta que durante un invierno particularmente helado en la zona central de la Florida, a un cocodrilo emprendedor se le ocurrió la brillante idea de montar un Ski Resort en pleno Estado del Sol y llevó su propuesta a los ejecutivos de Walt Disney World.
Disney dio vía libre al proyecto y rápidamente se construyó una montaña de ski, bautizada Mt. Gushmore, con sus propias pistas de salto, carros bobsleigh grupales y bajadas para slalom.
La brillante idea duró lo que el invierno salvaje: inmediatamente el clima volvió a la normalidad comenzando a derretir toda la nieve y hacer resurgir las palmeras y la típica vegetación tropical.
La nieve derretida comenzó a formar una laguna (o pileta de olas) continuamente alimentada desde la montaña con el deshielo.
Antes de que el simpático cocodrilo entrara definitivamente en crisis por el destino comercial de su idea, decidió probar él mismo la pista a medio derretir.
Esa decisión cambiaría la historia para siempre: desde lo alto de la montaña, un grito mezcla de pánico y adrenalina se escuchó de repente, al mirar para arriba los lugareños vieron lo impensado: el cocodrilo celeste con sombrero y equipo de ski bajaba velozmente deslizándose por la ladera sobre la nieve derretida para concluir su viaje en un divertido splash en la laguna recién formada.
En ese momento, el cocodrilo supo que estaba de nuevo en carrera pero ahora con otro emprendimiento: un parque de agua formado con la nieve a medio derretir.
Todo lo que se había construido para funcionar en el frío y la nieve, debía ahora adaptarse al calor y el agua de deshielo.
Las pistas de salto se transformaron en toboganes de caída libre, las de slalom deslizadores serpenteantes y las de bobsleigh en rafting para familias.
Por supuesto, algunos otros rastros adicionales de aquel efímero emprendimiento quedaron en pie: el monte nevado, los medios de elevación y un coqueto hotel alpino.
El cocodrilo azul fue bautizado por los lugareños “Icegator” y se transformó también en la mascota de su propio parque.
Blizzard Beach había nacido y qué mejor lugar que Disney World para ser disfrutado por grandes y chicos.