1. The Origins of Horror
Adéntrate en un invernadero decadente donde la naturaleza parece haber tomado un rumbo siniestro. Las enredaderas cubren estructuras antiguas, los vitrales están agrietados y las gárgolas vigilan desde lo alto. Monstruosos cuervos sobrevuelan el lugar mientras atraviesas este tétrico homenaje a los terrores clásicos de Halloween Horror Nights 34, marcando el inicio de tu recorrido por el evento.
Esta zona funciona como una carta de presentación escalofriante: desde el primer paso, el ambiente se impregna de misterio y tensión. Es la “alfombra roja” del horror, diseñada para que llegues al corazón del parque sintiendo que ya estás dentro de una pesadilla en movimiento.
2. Masquerade: Dance with Death
La invitación parece inofensiva: un elegante baile de máscaras, inspirado en nobles y aristócratas de otros tiempos. Pero la belleza y el lujo esconden un secreto: bajo las máscaras no hay rostros humanos, sino vampiros sedientos de sangre que han convertido la fiesta en un banquete mortal.
Esta scare zone combina la elegancia gótica con el horror más clásico, creando un contraste entre lo refinado y lo macabro. Es perfecta para quienes disfrutan de la teatralidad en el terror, con vestuarios imponentes y una ambientación que recuerda a los relatos de vampiros más sofisticados.
3. Mutations: Toxic Twenties
Bienvenido a un barrio de los años 20 donde el jazz ha sido reemplazado por el caos. Un camión con carga radiactiva ha chocado en plena huida de gánsteres, liberando una nube tóxica que ha mutado a sus habitantes. Ahora, mobsters deformes patrullan las calles con intenciones nada amistosas.
Se trata de una de las propuestas más originales de esta edición, uniendo la estética retro de la Ley Seca con el horror corporal. Aquí se mezcla humor negro, maquillaje extremo y un aire de cómic pulp, ofreciendo una experiencia que es tan visualmente atractiva como perturbadora.
4. The Cat Lady of Crooked Lane
En una calle torcida y oscura se levanta una casa misteriosa. Frente a ella, niños disfrazados de gatos parecen esperar dulces… hasta que sus trajes cobran vida y se transforman en felinos salvajes con garras y colmillos listos para atacar.
Este concepto juega con la dualidad entre lo tierno y lo aterrador. Lo que empieza como una escena pintoresca de Halloween se convierte en una emboscada felina. Es una zona para disfrutar de sustos rápidos e inesperados, donde lo adorable se vuelve letal en cuestión de segundos.
5. Mel’s Die-In Zombies
En este clásico punto del parque, los carhops de Mel’s Die-In vuelven… pero esta vez son zombis hambrientos. Entre coches antiguos y un DJ muerto en vida, la música suena fuerte mientras los muertos vivientes se acercan a tu mesa y se cuelan en la pista de baile improvisada.
Más que una scare zone tradicional, es una experiencia callejera inmersiva que mezcla susto y espectáculo. Ideal para hacer una pausa “activa” en tu recorrido: podrás ver, escuchar y vivir la acción sin dejar de estar rodeado por el caos de Halloween Horror Nights.