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Tiempo es Dinero en Orlando

Un factor esencial, muchas veces olvidado o subestimado por los viajeros que eligen Orlando como su próximo destino vacacional.

La estadía es una sola pero pueden diferenciarse dos tipos de momentos a medida que transcurre: momentos mágicos y momentos de espera

PANORAMA

Una forma de ahorro muchas veces subestimadas por los viajeros mágicos que deciden vacaciones a Orlando es el ahorro de tiempo.

Quizá más que en ningún otro destino, el tiempo es oro en los parques temáticos: los tickets son costosos, las esperas pueden ser enormes y las atracciones son intensas pero fugaces.

Si el balance final de la estadía arroja mucho tiempo en filas y poco tiempo sintiendo emociones, el costo por minuto disfrutable se habrá disparado y les aseguramos que no es lo deseable.

Un viaje a Orlando es por definición costoso, el objetivo es que disfruten la mayor cantidad de tiempo posible y quiten tiempo a las actividades que no son estrictamente emocionantes.

De eso se ocupa esta sección.

EL TIEMPO MÁGICO

Orlando es Orlando debido a sus parques temáticos y sus parques temáticos son el destino más buscado del mundo por las experiencias que fabrican para sus visitantes.

Esas experiencias son entregadas en varios formatos: atracciones, shows, desfiles, personajes, fuegos artificiales o proyecciones.

Cada una de esas experiencias regala dosis de emoción, risa, adrenalina, diversión en familia, provoca caras de alegría en los chicos o de asombro en los grandes.

Esa es la magia.

Luego están los restaurantes. Se puede comer muy bien durante una estadía mágica.

Restaurantes temáticos, con princesas, con Mickey como chef principal, comiendo entre dinosaurios o entre tiburones, en castillos, en otros castillos, comida fina, comida africana, italiana, alemana o asiática.

Hay opciones para todos, precios para todos y sabores para todos.

Finalmente las compras: Orlando se destaca por sus Outlets pero también tiendas de electrónica, Apple Stores y grandes centros comerciales de lujo.

Hay algunos otros, pero esencialmente esos son los placeres que todo viajero busca cuando elije Orlando como destino.

Es por cada uno de esos momentos mágicos que realizan el gran esfuerzo económico que un viaje de este tipo demanda.

Poniéndonos en matemáticos: teóricamente sería posible contabilizar cuántas horas reales estarán atravesando alguna de estas experiencias durante la estadía y si dividiéramos el costo total del viaje por el total de horas mágicas .

Un dato más: la oferta para disfrutar es ilimitada e inabarcable: siempre hay una experiencia más disponible si les queda tiempo para intentarla.

EL TIEMPO DE ESPERA

Todo lo detallado en el punto anterior sucede mágicamente pero no comienza mágicamente.

Intentamos explicarnos mejor: sentirán magia de distinta intensidad mientras vivan las experiencias pero vivirlas requiere de un “trabajo” previo.

Ese “trabajo” para que la magia comience es a veces intuitivo y no planificado. El trabajo consume tiempo de espera

Por ejemplo levantarse luego de dormir, elegir un parque para ir, llegar a ese parque, ingresar, elegir una atracción, ubicarse en la fila, esperar y finalmente subir. La magia será todo lo que pase entre que suban y bajen de la atracción, todo lo que hicieron para llegar a ese momento fue “trabajo”.

Otras veces el trabajo sí tuvo una planificación previa con el objetivo de ahorrar tiempo.

Por ejemplo: programar qué parque es mejor en cada día de la estadía, establecer la mejor hora para llegar, conocer los tiempos de traslados para llegar a esa mejor hora, utilizar el medio de transporte correcto para llegar a la puerta, tener previamente fijada una estrategia que defina el orden de visita de las atracciones, visitar primero la atracción más conveniente y finalmente subir.

Ambos ejemplos demandarán tiempo diferente de espera para cada protagonista. Uno habrá ahorrado común tiempo para usar en tiempo mágico y el otro habrá necesitado más tiempo común y por lo tanto se privará de usarlo como tiempo mágico al final del día.

Hay decenas de situaciones durante una estadía en que se consume tiempo de espera y, por lo tanto, no mágico.

Espera durante el check in en el hotel, espera en la parada de bus, espera sobre el bus trasladándose hasta un parque, espera en fila de una atracción, espera frente a un escenario hasta que empiece un show, espera en el tiempo de traslado hasta un Outlet, espera en parada de taxi, espera en carretera para llegar manejando hacia un centro comercial, espera para ser atendido en un comercio, espera para conseguir una mesa en un restaurante de mesa, espera en fila de caja de un restaurante de servicio rápido, entre otras situaciones.

Volvamos a la matemática simple: toda estadía es por definición limitada, el total del tiempo de la estadía puede dividirse válidamente en tiempo mágico y tiempo de espera. Son agua y aceite en un recipiente de tamaño único.

A menos necesiten de uno (tiempo de espera), más tendrán del otro (tiempo mágico) y viceversa.

LAS CONCLUSIONES

Establecimos dos factores rígidos y dos variable.

  • El costo del viaje es rígido.
  • El tiempo total de la estadía es rígido.
  • El tiempo mágico es ilimitado en su oferta, pero es variable en cantidad
  • El tiempo de espera para disfrutar también es variable.

Los dos tipos de tiempo, factores variables, salen del mismo recipiente y sumados equivalen al factor rígido del tiempo total.

Entonces a más de uno, menos del otro y viceversa.

Tiempo total de Estadía= Tiempo Mágico + Tiempo de Espera

El objetivo es subir el porcentaje de tiempo mágico y bajar el porcentaje de tiempo de espera.

Supongamos dos grupos que contratan dos viajes exactamente iguales, de 10 días a un costo total de 8mil dólares.

El grupo 1 utiliza herramientas de planificación y logra en su viaje mágico disfrutar el 80% del tiempo disponible y esperar para disfrutar sólo el 20% del tiempo.

El grupo 2 opta por la idea de viajar sin planificar, a pura intuición y logra en su viaje mágico disfrutar el 50% del tiempo disponible y debió esperar para lograrlo el restantes 50% del tiempo.

El grupo 1 tuvo el equivalente a 8 días de tiempo mágico y sólo dos días de tiempo de espera, es decir que pagó 1000 dólares cada uno de esos días (8000/8).

El grupo 2 tuvo el equivalente a 5 días mágicos es decir que pagó U$S 1600 (8000/5) cada día de disfrute y pudo disfrutar mucho menos que el grupo 1.

Los dos pagaron los mismo por el viaje global pero pagaron muy distinto por cada día, cada hora o cada minuto de experiencia mágica.

El tiempo mágico es oro en Orlando sencillamente porque el ejemplo de arriba es habitual: existe una gran diferencia en la experiencia final entre quienes utilizan herramientas para ahorrar tiempo y quienes viajan confiados solamente en su intuición para tomar decisiones.

El 100% de los viajes planteados a pura intuición son un fracaso en términos económicos y la medida del fracaso es el conteo final de minutos, horas o días que fueron pagadas como horas mágicas pero se convirtieron en meras horas de espera.

LOS RECURSOS

La buena noticia es que están del otro lado de la pantalla leyendo.

Este sitio web está repleto de herramientas de planificación para que el ahorro en tiempo de espera sea el máximo posible.

Bastará una cuidadosa lectura de las secciones clave para poder diseñar un plan exitoso para incrementar el tiempo mágico y reducir el tiempo de espera.

Deben comenzar en esta sección, donde todas las demás secciones que se ocupan de ahorro en tiempo están organizadas y resumidas.

Si no tuvieran tiempo de ocuparse en pensar y diseñar un plan para lograr el mayor tiempo mágico posible durante la estadía, pueden comprar un plan “llave en mano”.

Para eso deben contratar con un agente de viajes que brinde ese servicio.

AlaMagia.com es la agencia de viajes fundada por los creadores de viajeromagico.com y fue creada con el paradigma de construir viajes mágicos reduciendo al máximo el tiempo de espera en cada estadía. En esta sección se detallan todos los servicios de planificación que brindan para que el viaje sea un éxito.

    TIPS / DATOS MÁGICOS

FACTOR X: La Intuición que no Funciona

La intuición es mala consejera en Orlando.

Sencillamente porque las opciones nunca son binarias: si debieran decidir siempre entre blanco y negro probablemente los partidarios de la espontaneidad tendrían mejores resultados.

 

Pero se trata de reglas, trucos, atajos, patrones de multitudes, reservas anticipadas, días mejores, días peores, fast pass, a veces auto, a veces bus, shows imperdibles, shows descartables y varios etcéteras.

No hay forma de que la intuición logre tomar decisiones tan complejas siempre bien.

Sería como pretender ganar la ruleta varias veces seguidas, todos los días.

ViajeroMagico.com